martes, 7 de diciembre de 2010

En blanco y negro.

El color había abandonado la escena. La enorme sala de baile, al igual que la gente que la inundaba, estaban definidos en una extensa variedad de grises. Miré sus rostros sin reconocer ninguno. Me sentí vacío, triste, solo. Excesivamente solo. Me moví nervioso, rechazando aquellas sonrisas que no conocía. De repente, el murmullo de críticas y sonrisas a media voz cesó, y todo el mundo giró la cabeza hacia una enorme escalinata de mármol.
Ella apareció en el extremo superior con un brillante vestido rojo. La sala pareció iluminarse cuando ella descendió lentamente la escalera, haciendo de equilibrista sobre unos finísimos tacones de aguja. Todas las miradas seguían sus sinuosos movimientos, unas con envidia, otros con deseo.
Llegó al último escalón y se detuvo, desvelando unos ojos de un intenso verde esmeralda, enmarcados por espesas pestañas azabache.
Por un momento fui consciente de que había dejado de respirar. 
Lentamente me acerqué a ella. Me detuve lo suficientemente cerca para poder tocarla y extendí mi mano frente a ella. Cuando su mano ascendió hacia la mía, a punto de deslizarse conmigo hacia la pista de baile, un negro borroso comenzó a inundarlo todo llevándose la variedad de grises, difuminando su vestido rojo, y sepultando el verde de sus ojos.

Cuando abrí los ojos me encontré en una sala algo antigua y con los asientos algo carcomidos. Me angustió por un instante la oscuridad que reinaba a mi alrededor hasta que descubrí su sonrisa brillando a mi lado.
-Ni se te ocurra volver a dormirte- intentó sonar seria y disgustada, pero había un deje risueño en su voz.
De repente, despejando las últimas brumas del sueño, lo comprendí. Seguíamos en aquel mugriento cine. Miré la pantalla y descubrí aquella película en blando y negro. ¡Y encima muda! Bostecé.
Ella tenía la mirada perdida en la película y parecía disfrutar como una cría de cinco años. Suspiré y sonreí. Intenté centrarme en la película y no reírme de aquellos hombres que compensaban la falta de palabras con excesivos y exagerados aspavientos. Todo sea por verla feliz.

2 comentarios:

  1. pero haz la continuaicon de la anterior!!!
    eres cruel de nuevo... ¬¬

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  2. no se me da bien esperar... que lo sepas. voy a dejar de leer hasta que lo tengas todo acabado y yo pueda leerlo seguido.
    lo paso fatal por tu culpa (:

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