Ella adora el chocolate, pero odia la vainilla. A ella le encanta mirar la lluvia, pero no soporta mojarse. Ella disfruta viendo las estrellas, pero solo un ratito porque después le duele el cuello de mirar hacia arriba. Ella huye de las arañas, pero le gustan las serpientes.
Ella sonríe cuando hace pompas de jabón, pero le molesta que se las esploten.Ella evita las películas de terror, pero las que más le gustan son las de acción con una alta dosis de violencia. Ella adora leer y escribir, pero odia que le digan el final de un libro o que lean lo que escribe. Ella bebe café con dos cucharadas de azúcar y un chorreón de leche, ni más ni menos, pero no toma tequila porque le quema la garganta. Ella siempre está dispuesta a decir hola, y nunca a decir adiós. Ella es... ella. Pero no es sólo una ella, es mi ella. Con sus ojos verdes, como la hierba recién cortada, con sus mejillas sonrosadas, con su lunar en la mandíbula, con su pelo desordenado, con sus uñas de colores, con sus vestidos a rayas, con sus zapatos altos, con sus pijamas de animalitos, con su odio al maquillaje y su admiración por las mariposas,
con su exceso de puntualidad, su costumbre de levantarse tarde ... con sus manías. Es una ella diferente, quizás para algunos algo rara, algo loca, algo adorable, algo odiosa... pero para mi solo es ella. África. Mi Áfri, aunque odie que la llame así. Áfri es mi ella, y aunque ahora me toméis por loco, en algún momento, todos hemos tenido o tendremos una ella en nuestra vida.

No hay comentarios:
Publicar un comentario